Actividad Física

¿Cómo transformar tu cuarto en un centro de entrenamiento?

¿Cómo transformar tu cuarto en un centro de entrenamiento?
Por: Rodulfo Alvarado

Hacer ejercicio tiene muchos beneficios, que incluyen un sistema cardiovascular e inmunológico mejorado, aumento de la función cerebral, y mejor sueño y estado de ánimo. Las excusas para no hacer ejercicio a menudo se centran en la falta de tiempo o espacio; sin embargo, al ejercitarse en la comodidad de tu propio dormitorio, puedes evitar ambas excusas. El resultado de tu dedicación dará sus frutos cuando comiences a sentirte y verte exactamente como te lo propusiste.

A continuación, algunas sugerencias para transformar tu cuarto en todo un centro de entrenamiento:

Verifica el espacio.

Para determinar si un espacio es lo suficientemente grande, acuéstate y extiende tus brazos y piernas. Si tus brazos y piernas no golpean nada, debes tener suficiente espacio para hacer ejercicio. Sin embargo, asegúrate de que no haya superficies afiladas o muebles que puedas golpear durante el curso de tu sesión de entrenamiento si tuvieras que moverte ligeramente fuera del espacio designado.

Acondiciona el espacio.

Asegúrate de que la habitación esté ordenada antes de hacer ejercicio. No debe haber nada en el suelo que pueda hacerte tropezar al entrenar. Idealmente, el espacio debe estar completamente vacío, excepto por el equipo de entrenamiento elegido. Si compartes el dormitorio con otra persona, solicita su permiso antes de arreglar el espacio.

Consigue los implementos de ejercicio que te gustaría usar.

Si bien esto no es obligatorio, los implementos para entrenar te permiten realizar más tipos de ejercicios en la comodidad de tu propio espacio. Puedes elegir un par de elementos para comenzar y luego trabajar con otros equipos a medida que avances en tus entrenamientos. Algunos buenos artículos iniciales incluyen: mat de yoga, balón suizo, mancuernas o kettlebells de 1-5 kg, cuerda de saltar y bandas o ligas de entrenamiento. Muchos ejercicios no necesitan realmente el uso de implementos, e incluso pueden ser realizados utilizando elementos propios de tu habitación, como el marco de la puerta, una mesa, una caja llena de libros, etc.

Libre de distracciones.

Aún teniendo mucho espacio, es difícil concentrarte en un entrenamiento si hay otras personas en la habitación. Si compartes habitación, encuentra el momento en que tengas el espacio para ti. Además, asegúrate de no tener ninguna responsabilidad durante al menos 15 a 60 minutos, dependiendo de cuánto tiempo quieras hacer ejercicio.

Busca asesoría de entrenamiento.

Si tienes problemas para crear tu propia rutina de ejercicios, hay muchos sitios web de ejercicio que ofrecen rutinas para que sigas, además de canales de Youtube y aplicaciones móviles. Normalmente, podrás elegir una rutina que sea ideal para tu nivel de condición física y tipo de entrenamiento deseado. Muchas de estas opciones son gratuitas, pero algunas requieren que pagues una tarifa única o mensual para acceder.

Como ves, comenzar a hacer ejercicio puede ser muy fácil, sólo queda de ti mantener una alta motivación y compromiso.